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Dime a que hueles y te diré quien eres

Uno de los sentidos que más disfrutamos los humanos inconscientemente es el olfato, además nuestro cerebro graba con una exactitud situaciones o experiencias asociadas a un aroma, es probablemente uno de los primeros sentidos de la evolución, la captación y procesado de moléculas dispersas en el aire o en el agua fue fundamental para el origen de la vida y su diversificación. El olor y el sabor son nuestros sentidos químicos. El ser humano no es precisamente un gran sabueso, pero aún así distinguimos más de 10.000 olores (moléculas) diferentes, las memorizamos y cientos de genes están involucrados en el desarrollo y funcionamiento de este sentido. Nosotros nos valemos de nuestro epitelio, lleno de cilios que capturan las moléculas que miles de neuronas receptoras procesan enviando una determinada señal a nuestro sistema nervioso, esto es la punta del iceberg en cuanto a las distintas soluciones a las que han llegado los seres vivos en nuestro planeta, antenas receptoras de feromonas, lenguas que captan moléculas del aire y las transportan al paladar, palpos gustativos, “oler” a través del “gusto”, incluso receptores químicos en las plantas o la captura a nivel de membrana en seres

Xanthopan morganii praedicta libando néctar de su orquídea Angraecum sesquipedale. Foto: Minden Pictures/Superstock

Xanthopan morganii praedicta libando néctar de su orquídea Angraecum sesquipedale. Foto: Minden Pictures/Superstock

unicelulares, entre otras soluciones evolutivas.

El aire está lleno, abarrotado, saturado de moléculas orgánicas volátiles que generan la gran mayoría de seres vivos para comunicar millones de hechos, un caso que personalmente me encanta es el famoso “olor a tierra mojada” cuando llueve, realmente no es la tierra lo que huele sino una molécula que desprenden algunas cianobacterias y hongos al hidratarse, llamada geosmina, en griego literalmente “olor a tierra”. Es fundamental para los seres de ambientes desérticos u otros dependientes de la presencia de agua, la olfacción de este compuesto indica el camino hacia el agua y ya entrando en materia, algunas plantas de ambientes áridos emiten geosmina en su floración para atraer polinizadores que sedientos se lanzarán a la flor.

Es sabido por todos que las plantas emiten olores y durante miles de años muchos han sido aprovechados por el ser humano, es posible que sean los conocidos como aceites esenciales los más usados para condimentar, aromatizar y también ocultar nuestro desagradable olor propio, grandes industrias se han forjado en torno al olor de las plantas y también de sus órganos sexuales, las flores.

En torno al 90% de las especies vegetales emiten algún volátil al aire, ya sea intencionadamente con algún objetivo (defensa, comunicación, atracción) o provocado por el propio anabolismo sin finalidad alguna. Por ejemplo, algunas cuando son dañadas emiten moléculas que son recibidas por otras plantas que reaccionan preparándose para un posible ataque, puede que incluso esta reacción provoque otros olores que repelen al atacante.  Centrándonos en las plantas con flores, surge la pregunta; ¿todas las flores huelen?, probablemente la respuesta sea afirmativa, aunque nuestros sentidos químicos no capten nada es casi seguro que otro ser vivo será capaz de capturarlo. Una hipótesis interesante planteada por Peñuelas y Llusià (2004) en conclusión de algunos trabajos es que en general los organismos producen estos compuestos volátiles sin una finalidad dada, pero la evolución les da utilidad o no sin un papel adaptativo concreto.

Estos compuestos volátiles son principalmente terpenos, ácidos grasos saturados e insaturados, bencenos, fenilos y sulfuros que son generados en distintos partes de las células, en distintas zonas del individuo y determinados por factores como el ciclo vital de la planta, estado de salud, la temperatura o la luz. Los distintos factores bióticos o abióticos desencadenan reacciones en cascada que hacen que se transcriban estas moléculas de bajo peso y generalmente volátiles a temperatura ambiente que pueden atravesar la pared celular y ser liberadas al aire de forma pasiva o mediante glándulas o mecanismos activos.

Linalool

Linalool

 

Tras esta introducción, dando pinceladas sobre los receptores y emisores, vamos a entrar en el mundo aparte de las orquídeas, si has podido leer posts anteriores en este blog te habrás percatado que las orquídeas son las plantas más evolucionadas en muchos aspectos, en su morfología o en la relación con otros seres vivos, incluídos los hongos, pues bien, en el aroma de sus flores podríamos afirmar que también son las reinas en variedad y en funcionalidad. Algunas son auténticas delicias para nuestro sentido, verdaderos perfumes irresistibles nos invitarán a inhalar una y otra vez, otras nos recuerdan a caramelo, chocolate o miel, las hay que imitan olor a carne podrida o excrementos, seguramente debido a componentes sulfurados o aminos, para atraer a las moscas, algunas recuerdan a perro mojado o queso y miles no nos producen ninguna reacción y diremos que no huelen. Craso error. Las orquídeas son zoofilas, es decir su reproducción depende de animales que sean capaces de transportar el polen entre distintas plantas, la evolución ha encontrado vías para la atracción mediante los olores, dulces atraerán a nectarívoros, afrutados a frugívoros, olor a descomposición o excrementos atraen a moscas u otros descomponedores. En el caso de que el polinizador sea nocturno como las polillas, el olor es fundamental para atraerlos, generalmente observamos que son flores blancas o con colores muy pálidos ya que estos no tienen importancia en la oscuridad de la noche pero con un intenso aroma, tan intenso que pueden apreciarse a cientos de metros. Pero ¿y esas que aparentemente no nos huelen a nada?, ¿de verdad no huelen?. Han dado un paso más allá y entre sus compuestos volátiles se encuentran moléculas que imitan o se acercan en estructura a partes de las feromonas emitidas por las hembras de animales. En Europa las más conocidas en este fenómeno son las orquídeas del género Ophrys que no conformes con imitar morfológicamente a las hembras de distintos insectos también emiten compuestos que forman parte de las feromonas femeninas de estos insectos, por ejemplo emiten linalol o acetato de decilo (Borg-Karlson y Tengo, 1986) que en el caso de Dasyscolia o abejas del género Andraena son componentes que forman parte de las feromonas femeninas. Los machos se ven

atraídos visualmente y olfativamente por las flores, creen que son hembras e intentan la cópula, fenómeno llamado pseudocópula, momento en el que es más que probable que los sacos polínicos queden adheridos a la cabeza del himenóptero o en el abdomen (sección pseudophrys). La especialización es tal a veces que solo atraen a una única especie de polinizador, el caso más conocido es de la orquídea Ophrys speculum y la avispa scolida Dasyscolia ciliata, cuya pseudocópula podéis disfrutar en el video que hice hace unas semanas en la provincia de Granada.

¿Cómo es posible que sepamos todo esto? Hay algunos protocolos de laboratorio para capturar y analizar estas moléculas que emiten las plantas combinando distintas técnicas, en los últimos años se está avanzando enormemente en este campo y aún hay técnicas en experimentación que sin duda mejorarán nuestro conocimiento. La más utilizada actualmente se lleva a cabo introduciendo la planta o la flor en un recipiente al vacío e ir pasando los gases emitidos por un espectrómetro de masas, una técnica combinada llamada cromatografía de gases en la que se aumenta la temperatura de la muestra para forzar la volatilización de los compuestos y se analiza el espectro emitido al pasar un haz de luz, salvando las distancias, algo así como analizar la atmósfera de un planeta lejano analizando cómo pasa la luz de las estrellas a través. Gracias a estas pruebas se ha podido saber que cuando el estigma es polinizado la flor deja de generar los volátiles que son atrayentes para los insectos, esto se traduce en un evidente ahorro de energía a la planta, una vez se ha conseguido el objetivo de la polinización cruzada todos los esfuerzos se centrarán en facilitar la fecundación de los óvulos y la generación de semillas.

Una vez hemos identificado muchos componentes que emite una determinada planta o su flor tendremos que cruzar estos datos con lo que verdaderamente atrae al insecto, esto se hace mediante un experimento que a algunas personas nos puede parecer algo cruel pero necesario para entender el proceso. Se separan las antenas receptoras del insecto que queramos analizar y literalmente se conectan a un voltímetro muy sensible, a continuación se harán pasar rozando las antenas los volátiles detectados por separado y se registran los cambios de voltaje que experimenta la antena a la exposición de cada molécula, si hay voltaje significa que hay estímulo reactivo a la molécula y por tanto provocará una respuesta en el animal.

En conclusión, esto de los aromas botánicos va más allá de la increíble vainilla o los maravillosos masajes con aceite de lavanda, es un tema tan amplio como apasionante. Aún nos queda mucho que estudiar, que aprender sobre las plantas y en concreto sobre las orquídeas. Cada tema que llama a la puerta abre un mundo enorme al que a veces da vértigo asomarse, aquí mi objetivo, regalar pinceladas divulgativas para los que solo quieran asomarse y dar la llave para los que les llame lanzarse al vacío.

Bibliografía:

  • Volatile compounds from plants. Origin, emission, effects, analysis and agro applications. J. Camilo Marín-Loaiza y Carlos L. Céspedes
  • Linking isoprene with plant thermotolerance, antioxidants and monoterpene emissions. Peñuelas J, Llusià J, Asensio D, Munné-Bosch S
  • Pollinator-mediated selection, reproductive isolation and floral evolution in Ophrys orchids. Nicolas J. Vereecken

Revista Orchidarium: quinto número

La revista Orchidarium cumplió a mediados de Enero de 2016 un año de existencia, meses intensos, de cambios, sueños, ilusión y también problemas, incluso desengaños, pero no hemos cejado Portada Orchidarium Vol. 5en seguir trabajando con esfuerzo por sacar cada número, incluído este último durante el primer trimestre de 2016. Durante el presente mes de Marzo el Parque Botánico Orchidarium de Estepona también cumplirá su primer aniversario desde que fuera inaugurado y abriera sus puertas al público.

En este número se finaliza la serie de preciosos y sorprendentes artículos de ornitofilia en las orquídeas, se estrena como colaborador de la revista Anatolii Minzatu con su ficha sobre

Paphiopedilum anitum, además podréis disfrutar de un interesantisimo árticulo que arroja luz sobre los confusos apellidos que muchas veces se le otorgan a las orquídeas para describir su variabilidad en colores y por mi parte he querido dedicar mi espacio a las orquídeas que crecen en la Peninsula Iberíca que se encuentran catalogadas en la Lista Roja de Especies Amenzadas de España, con el que pretendo que el respeto sobre estas plantas tan maravillosas de las que podemos disfrutar en nuestros campos sea aún mayor por parte de aficionados, científicos o profanos que tengan la fortuna de encontrarse con ellas para disfrutar de su complejiddad y belleza.

Como siempre, esta revista es para divulgación, podéis copiarla, compartirla, enviarla, imprimirla y colgarla de vuestra camisa si os apetece. Espero que la disfrutéis. Descargar el número 5 de la Revista Orchidarium.

Alberto Martínez.

Fé de erratas: Hay un error en el artículo de la Lista Roja, en Serapias perez-chiscanoi. No es correcto que Pérez Chiscano le pusiera nombre, el la nombró Serapias viridis, pero mas tarde se comprobó que había otra planta en Brasil que se llamaba Serapias viridis y por este motivo Carmen Acedo de la Universidad de León la rebautizó como Serapias perez-chiscanoi. Actualmente ya tampoco existe la Serapias viridis brasileña. Enlace al documento: http://www.rjb.csic.es/jardinbotanico/ficheros/documentos/pdf/anales/1989/Anales_47(2)_489_520.pdf Gracias a Pedro Fructuoso Gallardo por informar de este detalle.

Revista Orchidarium: cuarto número

Ya terminando el año 2015, para mi un año de cambios, de ilusión y de una experiencia increíble por haber tenido la oportunidad y suerte de poder ofrecer modestamente mis conocimientos a través de mi trabajo dentro del Orquidario de Estepona y ser participe activo de la revista Orchidarium con alguno de mis textos compartiendo espacio con otras publicaciones de gran calidad.

En este último número de 2015, hemos querido dedicar la editorial como denuncia al preocupante aumento de la

DESCARGA EL NÚMERO 4 DE ORCHIDARIUM

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temperatura del planeta debido a nuestra continua emisión de gases de efecto invernadero, este 2015 el año mas cálido del que se tienen registros, coincide en su término con la decisiva cumbre de Paris de la que aún no ha salido ningún acuerdo real. En las orquídeas los efectos ya son palpables, en algunas especies se están produciendo adelantos o retrasos en la época de floración, fecha que tras decenas de miles de años de co-evolución estaba sincronizada con la actividad vital de sus polinizadores, en este sentido ya a día de hoy hay algún trabajo en el que se detectan descensos en las tasas de fecundación de las flores debido a este hecho, lo que provoca una menor producción de semillas y por tanto de nuevas plantas. ¿Estaremos en la puerta del inicio de extinciones masivas? Mi esperanza es que las grandes administraciones y corporaciones sean capaces de poner remedio antes.

De este número,  embellecido como de costumbre por preciosas e ilustradoras imágenes de muy buenos fotógrafos que participan desinteresadamente en la revista,  muy a destacar la continuación del apasionante artículo sobre Ornitofilia en las orquídeas, en esta entrega dedicado a la familia de aves en mi opinión mas sorprende, los colibríes. Tampoco puedes dejar de leer la gran dedicatoria a uno de los mayores genios de la botánica y padre de la nomenclatura binomial usada hoy día, Carlos Linneo. Mi pequeña aportación consta de dos textos, un artículo dedicado a una iniciación al cultivo in-vitro de Orquídeas y un comentario sobre la polinización cruzada centrado en el género Ophrys. Todo acompañado de las secciones fijas y las prácticas fichas de cultivo.

No me canso de repetirlo, esta revista es para divulgación, podéis copiarla, compartirla, enviarla, imprimirla y colgarla donde y como os apetezca. Espero que la disfrutéis.

Descargar el Número 4 de la revista Orchidarium.

Orquídeas químicas

El origen de éste articulo viene de mi afición a leer las etiquetas de algunos productos que me llaman la atención en el supermercado. Cuando veo cosas como champú de Camomila o desodorante “aroma orquídeas”, suelo pararme a curiosear, algunas veces me producen un sonrisa. Con 30.000 especies de orquídeas en el mundo, me pregunto ¿que es el aroma a orquidea?. Algunas orquídeas del género Bulbophyllum huelen literalmente a sudor, a perro mojado o carne putrefacta y otras, por ejemplo del género Stanhopea, son una auténtica delicia que te obligan a pegar tu nariz varias veces al día casi obsesivamente. No hace mucho me paré ante un champú de una conocida marca, en la etiqueta principal decía: “Hidratación profunda con extractos de Orquídea”, con la imagen de una flor de Phalaenopsis de fondo. Al mirar la lista de ingredientes, encontré “Orchis mascula Flower Extract”, en

Etiqueta ingredientes champú

En los ingredientes de este champú, existe el extracto de flores de Orchis mascula. Foto: Alberto Martínez

principio no le di mucha credibilidad, pero por curiosidad empecé a realizar búsquedas en Internet, incluso he escrito un email a la compañía del que aún no he obtenido respuesta, ni la espero, interesándome sobre todo por el origen de este “extracto”, ya que en muchos países de Europa Orchis mascula es una orquidea protegida. Al final una lectura me ha llevado a otras y he encontrado verdaderas maravillas en cuanto a las propiedades fitoquímicas de las orquideas y en su aplicación para beneficio humano. En este post hago un pequeño resumen de lo que mas me ha llamado la atención.

Los principales componentes fitoquímicos que pueden ser interesantes en las orquideas para su explotación son alcaloides, flavonoides, carotenoides, antocianinas y esteroles, y, al parecer, no les faltan a la mayoría de especies en cantidad y variadad, en algunos casos con propiedades mas que curiosas.
En un estudio, publicado en Society of Cosmetic Scientists of Korea, se ha demostrado que el extracto de las famosas orquideas Joyas (Anoectochilus formosanus), participa como inhibidor de la síntesis de melanina, contribuyendo al aclarado de las manchas cutáneas y paralelamente evita la acumulación de lípidos que forman los famosos xantomas, esas bolitas claras de grasa que se suelen ver en los párpados de los ojos, normalmente asociados a niveles altos de colesterol en sangre pero que son producidos por mas factores.
Hay varias patentes registradas acerca del uso de extractos de distintas partes de orquideas como ingredientes de una gran variedad de

Anoectochilus formosanus

Hojas de la Orquidea Joya (Anoectochilus formosanus)

productos cosméticos. Con la extracción mediante prensa de todas las partes de la planta de una determinada especie de Brassocattleya y su posterior maceración en alcoholes, obtendremos un extracto en frío. Su aplicación al 1% del extracto diluido en glicerol y otros componentes como surfactantes o reguladores del pH sobre la piel, promueve la proliferación y diferenciación de los queranotocitos, células de la epidermis productoras de queratina, proteína que le da consistencia y resistencia a la piel, por lo tanto, es un agente reparador de la piel y posiblemente ayude al suavizado de marcas de edad. En el caso del extracto de todas las partes de la bonita orquidea Vanda coerulea, es un estimulador de la expresión génica en la síntesis de acuoporina-3, una proteína mediadora del trasporte de agua en la membrana plasmática celular y de la proteína LEKTI que interviene en la inhibición de enzimas, que de producirse de forma descontrolada, iniciarían una degradación celular de la epidermis. Por tanto, Vanda corulea, estaría indicada para productos hidratantes y de protección cutánea. La rara orquidea, no común en colecciones domésticas, Papilionanthe teres, también tiene sus propiedades interesantes, contiene potentes agentes anti-inflamatorios que actúan mediante la inhibición de la síntesis de ciertas enzimas que participan en la degradación de las fibras de colágeno, esto es útil para evitar la aparición de efectos de la perdida de colágeno en la piel, además comparte componentes con

Vanda coerulea estimulante de la síntesis de acuoporina-3

Vanda coerulea estimulante de la síntesis de acuoporina-3. Foto: orchidspecies.com

Vanda coerulea  en cuanto a sus propiedades hidratantes. El extracto de antocianina de las inflorescencias del híbrido, Dendrobium Sonia ‘Red Bom’, cambia de color con las variaciones del pH en una solución, desde el rojo con pH 3, el violeta para valores de 7 o el azul para el valor de 8,5. Su uso podría ir desde la fabricación de indicadores biológicos del pH, hasta el uso para la coloración de productos con un determinado pH evitando el uso de colorantes. No hay que olvidar el uso comercial intensivo mas antiguo de una orquídea, el extracto de la vaina secada de la orquidea Vanilla planifolia, utilizada desde hace siglos para dar sabor y aroma a multitud de productos, desde alimentación hasta ambientadores para coches y que en algunos países su cultivo ocupa extensas zonas forestales.

Volviendo al principio del artículo, ese extracto de Orchis mascula, me ha llevado a encontrar algunas cosas que ya sabía en cuanto a su uso tradicional, como que sus bulbos son usados en la elaboración del Salep turco, una bebida un tanto desagradable y cuyo consumo esta poniendo en jaque la conservación de la especie en Turquía y otros usos de los que no tenía ni idea, como que son utilizados en la elaboración de la receta original de la tónica india. Pero lo mas interesante viene de los estudios actuales en cuanto a la acción y aplicación de sus componentes fitoquímicos.
Un estudio del Departamento de Farmacología del India Institute of Medical Sciences, en ratas a las que se inducía a sufrir ataques epilépticos mediante el suministro de pentilenotetrazol, se les trató con extracto de bulbos de Orchis mascula media hora antes de inducir el ataque. El tratamiento mostró protección contra los ataques, impidió el deterioro de la memoria asociado a los ataques convulsivos y a reducir el estrés oxidativo al causar un aumento significativo de glutatión. Otro trabajo de la Universidad de Karachi en Pakistán, ha venido a demostrar la acción de su extracto en el tratamiento de la hipertensión por la vasodilatación directa por el bloqueo de los canales de calcio y, en el tratamiento de la dislipidemia, una alteración en el metabolismo de las grasas, que Orchis

Orchis mascula

Orchis mascula con numerosas propiedades. Históricamente explotada por sus bulbos. Foto: Les orchidées.

mascula ayuda a tratar reduciendo la presencia de lípidos en el plasma.
En cuanto a sus propiedades cosméticas, que es la razón del inicio de este artículo, hay algunos trabajos que demuestran que el extracto de sus bulbos participa en facilitar la entrada de componentes en la dermis, debido principalmente a la gran cantidad de mucilago que actúa como estabilizador y transportador del principio activo que nos interese y como emoliente. Por último en la lista de ingredientes decía “Orchis mascula flower extract”; el extracto de flores se vende de forma industrial como componente astringente de productos cosméticos, un astringente tiene acción sobre la retracción de los tejidos, participando en el fomento de la cicatrización.
En conclusión, la familia de las orquídeas aún tiene mucho que ofrecer al ser humano y a medida que haya mas estudios acerca de sus propiedades encontraremos potentes fármacos o componentes que sin duda nos facilitarán y mejorarán la vida. En concreto, Orchis mascula, parece que tiene unas propiedades farmacológicas mas que interesantes y que habrá que seguir investigando, pero en mi opinión, en el caso del champú, le veo dudosa su utilidad como ingrediente por sus propiedades astringentes, que aplicadas al pelo, por mi ignorancia no veo donde puede influir.

Alberto Martínez

Me encantan las hormigas

Creo que uno de los temas mas apasionantes de estudio dentro la biología es la relación que establecen las plantas con el mundo animal. Como no podía ser de otra manera, muchas plantas se han hecho amigas de las hormigas y les encantan.

Respecto a la relación de las plantas con las hormigas, existen muchos ejemplos (unos 100 géneros). La mayoría de ellos de plantas epifitas, algunas Tillandsias y Neoregelias, las famosas Myrmecodias, cuyos tubérculos aéreos tienen en su interior un verdadero entramado laberíntico de cavidades perfecto para las hormigas, pero también existen grandes árboles que establecen relación con las hormigas, como algunas especies de Acacias, que no contentas con tener sus espinas bien afiladas, las tienen llenas de cavidades para que aniden dentro de cada espina y cada una de ellas tiene un nectario para proporcionarles alimento, las hormigas a cambio las protegen ferozmente contra vertebrados e invertebrados fitófagos, sin olvidar entre estos ejemplos el género de árboles tropicales Macaranga, del que dependen totalmente algunas especies de hormigas Crematogaster, que sin el soporte de este árbol, no son capaces de realizar sus nidos y hacer prosperar la colonia. Pero como en muchos casos de adaptaciones del mundo vegetal, en esto de hacerse amigas de las hormigas, la familia de las orquídeas son las campeonas, no ya por número de géneros dentro de la familia Orchidaceae, si no por la diversidad de relaciones que establecen.

Myrmecophila tibicinis [Bateman] Rolfe 1917

Myrmecophila tibicinis [Bateman] Rolfe 1917. Foto: Alberto Martínez

Hay que distinguir dos conceptos fundamentales antes de entrar en materia. Orquídeas mirmecófitas y mirmecófilas. Las plantas mirmecófitas son aquellas que han desarrollado órganos especializados para dar expreso cobijo a las hormigas, con el fin de que éstas establezcan sus nidos en la propia planta, ya sea en el exterior o en el interior. Las plantas mirmecofilas, no tienen órganos especializados para que las hormigas hagan sus nidos, pero en algunos casos las alimentan mediante nectarios extraflorales y en otros, sus semillas sólo son capaces de germinar y crecer encima de los nidos de determinadas especies de hormigas.

Orquídeas mirmecofitas

Especies del género Corianthes crecen extraordinariamente sobre nidos de hormigas, sus raíces están adaptadas para crecer hacia arriba creando un entramado en forma de red donde las hormigas van aumentando su nido y acumulando restos orgánicos que alimentan a la planta, a su vez, la planta también les proporciona néctar. Corianthes speciosa puede distinguirse desde lejos en los troncos de arboles y palmeras por las enormes bolas casi colgantes sobre las que crecen, esas bolas no son mas que la acumulación de materia orgánica de la colonia de hormigas en las raíces de la planta.

Pseudobulbo de Myrmecophila

Pseudobulbo de Myrmecophila abierto transversalmente. Completamente hueco. Foto: Alberto Martínez

Pero, dentro de este grupo, hay quien apuesta aún mas fuerte y es que han creado en el interior de la propia planta, espacios para que las hormigas realicen sus nidos. Por citar algunos géneros Dendrobium, Caularthron, Schomburgkia y sus hermanas Myrmecophila. Algunas orquídeas del género Dendrobium tienen sus pseudobulbos en forma de cañas completamente huecas y dejan a las hormigas realizar una apertura en su base para acceder al interior, las hormigas utilizan este hueco para ubicar a sus larvas, por tanto, puede imaginarse la defensa enérgica que realizarán de su guardería. Las orquídeas del genero Myrmecophila (y es que el nombre no es al azar) constituyen los nidos completos de las hormigas en su interior, los rechonchos y numerosos pseudobulbos de la planta están completamente huecos y tienen una textura aterciopelada. En su interior las hormigas realizan todas las actividades de la colonia. Depositan materia orgánica, reservas de alimentos, los propios desechos de las hormigas y las propias hormigas muertas, sirven de nutrientes asegurados para la planta que desarrolla raíces interiores para su absorción. La adaptación de Myrmecophila va un paso mas de todo esto, se ha observado una gran concentración de estomas en el interior de estos pseudobulbos, esto hace pensar que también se aprovechan de la concentración de CO2 que generan las propias hormigas con su actividad. Alucinante!

Orquídeas mirmecofilas

Anacheilium cochleatum

Hormigas ibéricas libando néctar en ápices florales de Anacheilium cochleatum. Foto: Manuel Lucas

Dentro de las mirmecofilas hay una enorme lista de especies de orquídeas que alimentan a las hormigas, que aunque no son dependientes de la presencia de hormigas, presentan nectarios extrafoliares. Normalmente estos nectarios se concentran en los nuevos brotes y ápices florales, de forma que si existen hormigas, de inmediato éstas zonas que normalmente son las preferidas por los fitófagos serán ocupadas por hormigas libando el néctar sin dañarlas, zonas que defenderán de cualquier intruso. Cuando veáis unas gotitas trasparentes en los nuevos brotes o en los botones florales de vuestras orquídeas normalmente será debido a esta adaptación, no los limpies y dejad que las hormigas los disfruten. Algunos ejemplos de una gran lista, son propensos los géneros Anacheilium, Dendrobium o Aerides.

Un segundo grupo de orquídeas mirmecofilas son las dependientes o parcialmente dependientes de las hormigas, en este caso la orquídea no alimenta a las hormigas para que la defiendan, sino que depende de las mismas para germinar, ser alimentada y crecer. En algunas especies, sus semillas, solo son capaces de germinar si caen en un nido de hormigas, los hongos de los que dependen para su germinación al parecer crecen mejor en presencia de ácido fórmico (Dorothy M. Lösel) y además se ha afirmado en algunos estudios que es un estimulador de la germinación. Es probable que las semillas de estas orquídeas, sean dependientes de la presencia de ácido formico (Hijner and Arditti – 1973). En orquídeas, hay escasas especies que practiquen una tercera forma de mirmecofilia, la mirmecocoria, esto es, la dispersión de las semillas utilizando a la hormigas como transportadoras, el escaso número es debido al minúsculo tamaño que tienen las semillas de orquídea y por carecer de eleosomas, cuerpos grasos que llevan adheridas las semillas, que sirven de alimento a las hormigas, lo que les induce a transportarlas. Entre los raros casos que se benefician de este mutualismo para la dispersión es Dendrobium insigne, cuyas semillas son algo mas grandes, tienden a permanecer pegadas entre sí y además únicamente germinan en los caminos activos de las hormigas del género Iridomyrex.

Un dato interesante es que hormigas que no han visto una orquídea mirmecófita o mirmecófila en miles de años de evolución se sienten atraídas por éstas y terminan estableciendo algún tipo de relación. Orquídeas que han venido de los trópicos de otros continentes a colecciones privadas, rápidamente han sido colonizadas por hormigas Europeas y se ha visto el mismo comportamiento a la inversa con hormigas Europeas que han arribado a costas de otros continentes.

Es posible que en tan amplia diversidad de especies de orquídeas se me escape alguna relación de mutualismo con las hormigas y posiblemente, si no ahora, en el futuro, encontraremos mas relaciones igual de sorprendentes de estas maravillosas plantas con el mundo animal.

No quiero terminar este articulo sin dar un consejo a los cultivadores de orquídeas, las hormigas no son enemigas de nuestras orquídeas, todo lo contrario, no obstante, si que es recomendables que las vigiléis, pues también tienen relación simbiótica con pulgones a los que realmente pastorean y mueven de un lugar a otro, pudiendo ser dispersados por toda la colección.

Bibliografía y referencias.

  • Dorothy M. Lösel – The Stimulation of Spore Germination in Agaricus bisporus by Organic Acids
  • David H. Benzing, Mark A. Clements – Dispersal of the Orchid Dendrobium insigne by the Ant Iridomyrmex cordatus in Papua New Guinea
  • Jorge Mora – El síndrome de mirmecofilia en algunas especies de orquídeas nacionales
  • Free access, free content internet encyclopedia. 2015. Wikipedia

 

Alberto Martínez.

Revista Orchidarium: segundo número

De nuevo tengo el gusto y el honor de compartir con vosotros el segundo número de la revista Orchidarium. Sin duda, éste número marca un hito en su andadura, pues ya hace unos días que el Orquidario de Estepona cumplía su primer mes abierto al

Orchidarium Nº 2

Descarga el Número 2 de Orchidarium

público, tiempo en el que se han recibido en torno a 50.000 visitas. El orquidario ya es una realidad, pero no hemos hecho mas que empezar, ahora quedan meses de mejora, de adecuación para conseguir las mejores condiciones, de cariño y mimos a las plantas y sin duda, también de algunos fracasos de los que aprenderemos para convertir este museo de orquideas en un referente internacional. En este camino, la salida trimestral de la revista será fundamental para cumplir con uno de los principales objetivos del Orquidario de Estepona, que es, la divulgación científica, cultural e histórica tan enorme que existe en torno a la familia de plantas mas grande del planeta.

En este número, como no podía ser de otra manera, hablamos de los inicios del orquidario justo antes de su inauguración, encontraréis un interesante articulo acerca de un curioso grupo de orquideas que carecen de hojas, una original historia que mezcla samurais y orquideas, algunos homenajes a personajes relevantes en la historia antigua y reciente de la orquideología, una iniciación a las enfermedades y plagas mas comunes que podemos encontrar en nuestras orquideas, como siempre las fichas de cultivo de algunas especies, etc.

Descargar el Número 2 de Orchidarium.

Alberto Martínez.

La despensa verde

Las orquideas son especialistas en muchas cosas, pueden imitar con sus flores a una avispa o emitir olores irresistibles para algunos insectos, pueden colgarse de los arboles o florecer por encima de los 4.000 metros sobre el nivel del mar, son el culmen de la especialización evolutiva de la botánica. Pero sobre todo, son especialistas en la supervivencia.

La mayoría de los géneros de orquideas han desarrollado diferentes métodos para sobrevivir en periodos en las que las condiciones les son adversas, por frío, sequía, etc. En este artículo os voy a hablar de la adaptación que a mi personalmente me fascina mas de estás plantas, una adaptación de la que es difícil encontrar ejemplos comparables en otras familias botánicas. Su despensa verde, los pseudobulbos.

Pseudobulbos de Bifrenaria tyrianthina

Fuente: Wikimedia. Pseudobulbos de Bifrenaria tyrianthina

Estos pseudobulbos, o falsos bulbos, no se dan en todos los géneros de orquideas, sin embargo, suelen ser comunes en los géneros tropicales o subtropicales, tanto en epifitas como en terrestres y en la mayoría son visibles y realizan la fotosíntesis igual que las hojas. El desarrollo de estos psudobulbos es simpodial, es decir, cada temporada, crece lateralmente al menos un nuevo brote, que engordará generando un nuevo pseudobulbo, usando las reservas del anterior para la “nueva planta” y su floración.

Están constituidos principalmente por una estructura de fibras especializadas en el almacenamiento de grandes cantidades de agua y ciertos nutrientes trasformados, estas fibras, están envueltas por una epidermis sin estomas cargada de células con función fotosintética, de forma que participan también, junto a las hojas y/o raíces (exclusivo en epifitas), en la generación de energía química para el crecimiento de la planta.

 

Pseudobulbos de Bulbophyllum nutans.

Fuente: Wikimedia. Pseudobulbos de Bulbophyllum nutans.

Pueden ser anuales o durar muchos años dependiendo de la especie, en los que aparece una sola hoja o aparecen varías abriéndose en los laterales, formando un abanico. Hay especies que son caducas, como algunas Dendrobium y dejan al falso bulbo sin hojas durante un periodo de latencia, generalmente durante la época seca, en el momento que vuelven las lluvias se reactivan, volviendo a brotar hojas del pseudobulbo viejo, incluso flores y brotando otros nuevos. En otros casos, el pseudobulbo anterior no volverá a desarrollar hojas y solo servirá para proveer a los nuevos de nutrientes, encogiéndose y arrugándose poco a poco hasta quedarse en una piel seca.

Dendrobium anosmum

Fuente: Wikimedia. Típicos en forma de caña de los Dendrobium.

Hay una enorme variedad de formas de pseudobulbos en las orquídeas, los hay casi esféricos con el tamaño de una perla, dando lugar a conglomerados repletos de bolitas verdes, hasta llegar al tamaño de una perfecta pelota de tenis, alargados en forma de lanza, con forma ovoide, finos como tallos, completamente planos o con aspecto de largas cañas de hasta 5 metros de largo. Éstos últimos pertenecen a la orquidea mas grande del planeta, la Grammatophyllum speciosum. Algunos son huecos, cuya única función es ofrecerle anidamiento a voraces hormigas que mantendrán a raya a cualquier osado que intente acercarse a la planta, obteniendo protección contra plagas.

En Europa, nuestras orquideas terrestres, en alguno de sus géneros también poseen pseudobulbos, mas parecidos a tubérculos, que no realizan fotosíntesis, enterrados varios centímetros bajo tierra para soportar la sequedad y las temperaturas mucho mas extremas de nuestros veranos. La planta desaparece por completo durante los meses del estío y los tubérculos quedan latentes hasta las lluvias del otoño, cuando un nuevo tubérculo generará nuevas hojas y engordará con vistas a la floración de primavera y tener reservas suficientes para el increíble gasto que supone la generación de varios miles de semillas.

Es increíble como esta familia de plantas ha evolucionado en las mas diversas formas de supervivencia, adaptándose durante millones de años a las distintas condiciones de los lugares que han ido colonizando. No hay ejemplo mas claro de la evolución de las especies.

 

Alberto Martínez.

La orquidea de Otoño

Es una de esas pequeñas desconocidas que por estas fechas, podemos tener entre los pies. Una planta que no suele superar los 20cm de altura y cuyas 20 o 30 flores enrrolladas, miden unos pocos milímetros cada una. Unas preciosas y olorosas florecillas blancas difíciles de encontrar, este año no he podido verlas aun, los herbívoros, el ganado y especies cinegéticas sobre todo, son un terrible problema para la supervivencia de estas escasas plantas. Este mes lo dedicamos a la Spiranthes spiralis, la orquidea de Otoño, la ultima del año.

S. spiralis. Foto: Jose Manuel Amarillo

S. spiralis. Foto: Jose Manuel Amarillo

En España tenemos dos representantes del genero Spirantes, con cierto parecido entre ellas, la aestivalis y la spiralis, ambas con una peculiaridad común respecto al resto de orquideas ibéricas y que ademas sirve como principal clave de distinción entre ellas, las fechas de floración. Spiranthes aestivalis, significa mas o menos ¨flores que se enrrollan en verano¨, y como indica su nombre, la disposición de sus flores es a modo de espiral y empiezan a verse a principios de Junio, cuando ya el resto de orquideas primaverales han terminado. La otra especie y que motiva este post, es Spiranthes spiralis, nombre que significa literalmente, ¨flores que se enrollan en espiral¨ y que comienza a florecer a mediados de Septiembre hasta mediados o finales de Noviembre, en prados abiertos de suelos alcalinos. Su distribución en España es dispersa, en localizaciones muy concretas. A nivel mundial, puede encontrarse en toda la franja sur de Europa, Norte de África y Oeste de Asia.

S. spiralis. Foto: Jose Manuel Amarillo

S. spiralis. Foto: Jose Manuel Amarillo

Ademas de lo tardías y dispares en sus fechas de floración, el apunte mas interesante de estas flores es su mecanismo de polinización.  Al inicio, el fondo de la flor (perianto) permanece muy cerrado, de tal manera, que obliga al insecto polinizador (Familia apidae) a apretarse contra la flor en su intento por alcanzar el dulce néctar que ofrecen al fondo, en este esfuerzo, los saquitos de polen (polinios), quedan adheridos a la espalda del insecto. El pobre insecto al no conseguir su néctar, se rinde y va en busca de otra flor que esté mas abierta. Cuando esto ocurre en la flor que visitó nuestro insecto, se levanta el rostelo, dejando paso al néctar al siguiente que venga. Como hemos visto, estarán mas abiertas las que hayan dejado ya sus polinios, por tanto estarán listas para recibir en su estigma, el polen de otra flor. Esta vez si, el insecto, consigue entrar hasta alcanzar el néctar y los saquitos de polen quedan pegados en la superficie estigmática, fecundando la flor. Ademas, todo este proceso ayuda a explicar la disposición espiralada de las flores, guiando al insecto por el pedunculo, desde las flores maduras donde deja el polen, hacia las mas jóvenes, aun cerradas donde recoge nuevos saquitos.

Claves de identificación:
1. Hojas ovado-elípticas, en una roseta situada al lado del tallo fértil; tubérculos elipsoideos; tallo e inflorescencia con pelos glandulíferos ……… 1. S. spiralis
2. Hojas linear-lanceoladas, que abrazan la parte inferior del tallo fértil; tubérculos napiformes; al menos, la parte inferior del tallo glabra ………..2. S. aestivalis

Bibliografia:

  1. Flora vascular
  2. Orquideas ibericas

Gracias a Jose Manuel Amarillo, por prestarme sus fotos, autor del precioso e interesante blog Naturaleza, Sitios y Gentes.

 

Alberto Martínez.

Teofrasto les puso nombre

Que se sepa, Teofrasto, filosofo de la Grecia antigua, en el siglo IV a.C, fue el primer humano en escribir un tratado sobre botánica, conocido en latín como “De historia plantarum”, donde se describe por primera vez a las orquideas con la palabra griega ορχις (Orchis).

Orchis significa testículos. En aquel tiempo solo se conocían las orquideas que crecen entorno al Mediterráneo, dominadas por el género Ophrys, que, en DibujoOphrysFuscatodas sus especies, tienen en común dos tubérculos redondeados bajo tierra, que claramente recuerdan a los tésticulos masculinos. Un bulbo pertenece a la floración pasada y otro a la nueva floración, cada año, se repite el ciclo, consumiéndose las reservas de uno y generándose otro nuevo. Explicaremos este ciclo vital en próximas entradas.

Tanto recuerdan a los órganos masculinos, que se consumían en crudo o secos en polvo, como potenciadores sexuales y de la fertilidad. Aun hoy, ya no con fines tan tántricos, si no mas bien comerciales, se consume masivamente en Turquía el famoso Salep, una tisana a base de tubérculos de Ophrys y Orchis, cuyo uso, está poniendo en grave peligro de extinción algunas especies de estos géneros.

En otros géneros, sobre todo en orquideas tropicales, epifitas o litofitas, estos tubérculos aparecen como pseudobulbos, en el exterior, con función fotosintética y desde donde normalmente nacen las hojas directamente en distintas configuraciones. En algunos géneros, se integra la función del bulbo en el mismo tallo de la planta, el ejemplo mas famoso es la trepadora Vainilla. Muchos otros géneros carecen por completo de esta función.

Curiosidad:
Palabras actuales, que usan el significado testicular de la palabra orqui- como prefijo:
Orquialgia – Dolor (-algia) en los testículos.
Orquitis – Inflamación (-itis) en un testículo.
Orquidotomía – Incisión (-tomía) en un testículo.
Orquiectomía – Extripación (-ectomía) de un testículo.

 

Alberto Martínez.

Bienvenidos!

Spiranthes aestivalis

Spiranthes aestivalis

Con esta primera entrada os doy la bienvenida a esta aventura escrita sobre el enorme y aún poco conocido mundo de las orquideas. Me gustaría que fuera un blog con alma de divulgación, de aportar un pequeño granito de arena a la ingente información on-line sobre estas plantas, divulgar para conocer, conocer para proteger.

Hablaré de las conocidas orquídeas tropicales, en su mayoría epifitas, que tanto se ven en los viveros y en algunas casas adornando mesas. Pero daré especial atención a esas otras menos conocidas, que viven en las zonas templadas del mundo, en el suelo, alejadas de selvas y donde su supervivencia se ve sometida la continua presión humana, algunas solo presentes en zonas protegidas o de reserva. Hablaremos de su cultivo, de su interesante ciclo vital, de sus asociaciones simbióticas, de sus polinizadores.

Todo un mundo sobre el que intentaré compartir lo poquito que puedo conocer.

¡¡Espero que os guste!!